BIENVENIDOS

Bienvenidos a esta sala de profesores. Gracias por compartir conmigo las ganas de pensar sobre educación.



lunes, 17 de diciembre de 2018




                                  Tarjeta escrita por un alumno de mi tutoría, 4º de primaria.



Ha llegado la Navidad con sus colores. 

Los profesores empezamos con ella temprano y no podemos negarnos a celebrarla. Tantas cosas compartimos en estas fechas que cuando llegan los días señalados hemos constatado ya, mejor que nadie, nuestra condición de vecinos de un mundo pequeño. Sin embargo como ciudadanos nos preocupan los nubarrones de las crisis políticas y las dificultades económicas; en lo personal, tal vez para muchos haya desazón y problemas. Las cosas no están bonitas, ¿qué será de nosotros en 2019?



Ha llegado la Navidad con su emoción. 

Quién sabe si, precisamente por estar preocupados, no la viviremos esta vez de manera más consciente e incluso más austera.

Quién sabe si, precisamente por la incertidumbre sobre el futuro, no subrayaremos su carácter de fiesta de la familia, que celebra los vínculos con los demás y con nuestra propia memoria.

Porque la Navidad puede ser una reserva de espiritualidad de la que beber, como peces en el río, durante el resto del año; porque algún día nosotros nos iremos y no volveremos más, que dice también el villancico, os deseo a todos unos días llenos de Navidad verdadera.

Gracias de corazón por seguir este blog y leer mis libros.

                                                                                                    Carmen


lunes, 26 de noviembre de 2018

Maquillaje






Desde hace tiempo circula por Youtube un vídeo cuyo objetivo es prevenir el alcoholismo juvenil. En él, una chica muy joven enseña cómo maquillarse cuando estás borracha. El resumen del vídeo es que tal esfuerzo no conduce a nada porque la imagen está estropeada desde antes de empezar. Aunque no tiene nada que ver, lo he recordado al leer la noticia de una nueva reforma educativa sin consenso. Tal vez porque de nuevo estaría todo estropeado antes de empezar.

Antes o después tendremos en la calle la sexta reforma educativa en 40 años. Estará, como todas, llena de ocurrencias. Aún recuerdo que los estándares de aprendizaje - nunca he sabido en qué son diferentes a los criterios de evaluación- se incluyeron en la Ley Wert porque sus autores eran paleontólogos y consideraron necesario trasladar a la enseñanza obligatoria sus métodos de control. 

Por supuesto, "la nueva ley" contendrá aciertos diluidos en el presentismo de la actuación política; y esa misma politización producirá errores de bulto, como siempre. Pero si los políticos no pactan unos mínimos de acuerdo, llegará a las escuelas tan desarreglada como la muchacha del vídeo. Los profesores sabremos que "la nueva ley" será temporal, no nos la creeremos.

Si de verdad se persigue una mejora de la calidad educativa hay que partir de un consenso. Cuesta pensar que de nuevo vamos a reformar el sistema educativo bajo la premisa de que será modificado en la próxima legislatura.

La falta de pacto en educación es como un ajedrez triste. Nuestros alumnos son las piezas.

martes, 20 de noviembre de 2018

España








Hace una semana visité con mis alumnos, que estudian cuarto de primaria y tienen nueve años, la azotea del Palacio de Comunicaciones de la plaza de Cibeles, hoy ayuntamiento de Madrid. A nuestros pies se extendía lo mejor que tiene la ciudad: el parque del Retiro completo, los palacios de la calle de Alcalá y del Paseo del Prado, el mágico círculo de la diosa Cibeles contemplada a vista de pájaro, maravillosos árboles y una gigantesca bandera cuyo tamaño impresiona más desde esa perspectiva. Y de repente, un chiquillo que acaba de llegar de Venezuela me tiró de la manga y me dijo:

-Profe, qué preciosa es España.

Me emocioné, claro. 

Luego pensé cuántos españoles diríamos esta frase así, en voz alta, sin temor a ser considerados de un color o de otro. Pensé cuántos países habrá en el mundo que se avergüencen del nombre y la belleza de su patria y la escondan bajo expresiones neutras como “este país”. Y creo que en todo el mundo debemos de ser solo nosotros, los españoles, con nuestros inexplicables complejos. Ya nos llevan durando demasiados siglos.

Qué preciosa es España, tienes razón querido alumno. Ojalá sea acogedora para ti, recién llegado, y para todos los que vivimos en ella. Ojalá, algún día, todos seamos capaces de reconocer y de cuidar su belleza.

martes, 30 de octubre de 2018

FILOSOFÍA




Solo sé que no se nada. En el término medio está la virtud. Pienso luego existo. No trates a nadie como un medio sino como un fin. Yo soy yo y mis circunstancias.
A la mayor parte de los españoles estas frases les suenan a refranes o a sabiduría popular. Evidentemente, son pensamientos de grandes filósofos: Sócrates, Aristóteles, Descartes, Kant, Ortega y Gasset. Seres cuyo legado ha hecho avanzar a la humanidad, gigantes sobre cuyos hombros andamos hoy cuando discurrimos por un camino recto.

Hace apenas unas semanas, el Congreso de los Diputados votó por unanimidad que la Filosofía vuelva a ser obligatoria en 4º de secundaria y en 1º y 2º de bachillerato, como ocurría antes de la ley de 2013. De momento, no hay más que esto pero no es poco: un consenso relacionado con la educación, por fin: el primero en décadas. Por supuesto tardará en materializarse como cambio real del currículo, si es que lo hace. Con un poco más de esfuerzo por hacer las cosas bien, debería enmarcarse en un bachillerato de tres años que prepare no solo para la prueba de acceso a la universidad – como hace ahora - sino para las exigencias de la enseñanza superior. La Filosofía da el primer paso para retornar al lugar del que nunca debió salir pero qué tristeza por el tiempo perdido, por los jóvenes para quienes ha estado ausente,  por los profesores desplazados a menesteres diversos cuando son titulares de una materia tan apelativa y vocacional. Tal vez se arreglen las cosas pero, desde luego, sufriremos estrés post- traumático.

La verdad es que si nos preguntaran sobre la educación en España tendríamos que describir uno de esos grabados hipnóticos de Escher, con sus escaleras que no van a ninguna parte.  Un camino de vueltas y revueltas. Un laberinto en el cual se perdió la Filosofía, como se perdieron la Literatura y el Arte. Por cierto, ellas no regresan. Y el caso es que si olvidamos las Humanidades, podemos pensar que lo humano es nuestro lado animal. Y no: humano es lo que nos levanta del suelo. Nadie más humano que quien se hace preguntas sobre la vida, es decir, el filósofo.

En esta sociedad de la respuesta inmediata y la banalidad efímera en las redes sociales, necesitamos perentoriamente la presencia sólida de los verdaderos intelectuales. A día de hoy continúa vigente la paradoja que denunció Jean Paul Sartre hace sesenta años: solo se escucha a un intelectual cuando deja de ser él mismo, cuando se convierte en una institución o un lema. Hoy podríamos añadir: en un influencer. Nos hacen falta escritores, filósofos, científicos, artistas, profesores, periodistas y poetas que asuman una responsabilidad ante su propia conciencia cívica y ante la sociedad. Y esto es algo mucho más profundo que participar en tertulias, adornar las entregas de premios o conmemorar centenarios.

Las personas que van a asumir en la próxima década la responsabilidad de opinar sobre lo que acontece y defender la libertad, desde la preparación y el estudio, están hoy en las aulas. Decían antiguamente que una persona era tal como hubieran sido su madre y su bachillerato.

Este de la Filosofía ha sido el primer consenso educativo en treinta años. Y ahí se queda. Ay esta España nuestra por la que otro filósofo, Antonio Machado, veía pasar “la errante sombra de Caín”.

sábado, 22 de septiembre de 2018

Modelos







Os propongo un juego: vamos a imaginar que no existe el deporte de competición. Para los efectos prácticos, podemos permitir el fútbol. Solo vamos a imaginarnos que nunca hemos conocido a Rafa Nadal, a Mireia Belmonte, a Carolina Marín, a Enhamed, el nadador paralímpico… ¿Los habéis borrado de la memoria? Perfecto. En la segunda parte del juego, os propongo buscar diez modelos de conducta positivos para nuestros hijos y alumnos. La condición es que sean muy famosos y mediáticos, personas moralmente ejemplares que todo el mundo conozca. Sin Rafa y Carolina es más difícil, ¿verdad? Bueno, rebajemos las condiciones: que no sean diez sino cinco, o dos.

En el marasmo de la política, de los tiras y aflojas, de los retos y los desplantes, de las conductas que coquetean con lo inmoral, nos convendría buscar un pequeño remanso para escoger los modelos que presentamos a la gente joven porque ellos nos están mirando.

En la educación de un niño inciden tres influencias fundamentales: la primera, por supuesto, es la familia, que pone los cimientos de la ética individual; la segunda, la escuela, donde se inicia la convivencia social; pero la tercera es la sociedad misma, con los modelos que propone sobre lo que es admirable, lo que tiene éxito, lo que conviene emular. Y esta dimensión educadora incide directamente en la formación moral de los niños y niñas, es decir en el mañana.

El juego termina con siete palabras sencillas: si no hay ética, no hay futuro.


martes, 4 de septiembre de 2018

Nuevo curso







En los próximos días, más de ocho millones de estudiantes comenzarán un nuevo curso escolar. Entre ellos, con su mochila y sus cuadernos, se encuentra la presidenta del gobierno que gestionará nuestra vejez. También nuestros futuros médicos, pilotos de avión, fontaneros, periodistas y artistas. ¿Cómo queremos que sean? ¿Qué conocimientos, qué valores, qué compromiso con su país deseamos transmitirles? 

A esos niños y niñas los está preparando para el futuro un sistema educativo atomizado, con unos gobernantes separados y hasta enfrentados a la realidad de unas escuelas que ya van tomando decisiones por su cuenta. La política educativa en España lleva décadas tan condicionada que, sencillamente, ha perdido el contacto con la realidad de las aulas. ¿Recuerdan la Yenka? “Izquierda, izquierda, derecha, derecha, adelante, atrás, un, dos, tres…” Siete leyes de educación desde el inicio de la democracia, cuatro reformas educativas, una incapacidad absoluta de acuerdo y de pacto... 

La educación es la decisión del presente que más incide en el futuro. Me pregunto si los políticos españoles serán capaces alguna vez de comprender que hoy entran en el aula los españoles de mañana, una presidenta del gobierno. 

martes, 26 de junio de 2018

"FLIPPED OPOSICIONES"







En estos días se celebran las oposiciones de Secundaria en la mayoría de las comunidades autónomas. Se ha anunciado a bombo y platillo el alarde de plazas ofertadas, que si bien es fotogénico como número global, no es para tanto cuando se desciende a los pormenores de las distintas especialidades, sobre todo en la Formación Profesional. Hay ramas de FP de las que no se ha convocado oferta en una década y se descuelgan ahora con 6 plazas para la Comunidad de Madrid.

Los opositores que concurren a la OEP de Secundaria y FP son titulados superiores que cuentan, en muchos casos, con una clara vocación docente; pero también se presentan personas con saber teórico o técnico que no poseen, sin embargo, habilidades pedagógicas y ven esta selección como una oportunidad laboral.

Para que la oferta de empleo público sea una verdadera selección de profesionales con actitud y aptitud para la enseñanza, deberíamos plantearlas de manera inversa, al modo de las novedosas “flipped classrooms”. Deberíamos invertir el orden de las pruebas, poner en primer lugar la presentación práctica de la programación y el desarrollo de una clase y luego, a quienes hubieran pasado con nota esa demostración de su capacidad de comunicación, de organización, de empatía y de saber estar, les cuestionaríamos la profundidad del conocimiento teórico. Serían las mismas pruebas, sí, pero en orden inverso, de tal manera que la aptitud pedagógica fuese la criba real, la eliminatoria.

No me parece tan descabellado. ¿Alguien se atreve a pensarlo?