BIENVENIDOS

Bienvenidos a esta sala de profesores. Gracias por compartir conmigo las ganas de pensar sobre educación.



domingo, 17 de marzo de 2019

La librería Bozano






Acabo de escribir el artículo "Cultura" y me llega esta noticia: un faro cultural, que ilumina sin apagarse nunca, cumple en estos días 95 años. Se trata de la Librería Bozano, de San Fernando de Cádiz. 

Esta librería es el paradigma de lo que yo pienso y creo: que el patrimonio cultural de un pueblo brilla con sus grandes nombres pero se alimenta de las iniciativas de la gente a quien la lectura le importa, el arte le importa, la vida le importa y los sueños le importan.

Paco García Barroso, librero hijo y padre de libreros, explica en este vídeo el verdadero sustrato de la divulgación cultural: trabajo cotidiano, vocación y tesón. Amor, en suma. Sus palabras son emocionantes. Contra viento y marea, sigue habiendo fareros para nuestros faros.

Para vosotros, los Bozano, y para todos los que mantienen viva la cultura real, va mi agradecimiento.


                                                95 aniversario de la Librería Bozano


No puedo silenciar una emoción especial: Paco García Barroso es mi tío; Cristina García Guaita, la farera joven, es mi prima. ¡Felicidades y gracias, familia!

CULTURA





Ahora que nos van a llenar los buzones de promesas y las calles de banderas, puede ser buen momento para recordar que los símbolos contienen una esencia, un tesoro, que proviene de la cultura de un país. 

El bagaje cultural de España es enorme. Lo sentimos cuando mencionamos los nombres de sus gigantes-  Velázquez, Cervantes o Gaudí- pero está formado sobre todo por mil iniciativas de la gente, porque la cultura es, aunque no lo parezca, una necesidad primigenia. Por eso es un error muy grave no sacar a colación esas iniciativas, no apreciarlas ni apoyarlas, dejarlas morir. Nombro algunas a vuelapluma: las revistas literarias que tenían suscriptores, los círculos de lectura, los periódicos locales, los grupos de aficionados al teatro, las agrupaciones musicales, las pequeñas librerías, las corales y bandas de música, las casas de cultura, las bibliotecas, las conmemoraciones, en cada pueblo y ciudad, por los grandes que nacieron allí. 

España es el país del mundo con mayor y más diverso patrimonio cultural, precisamente por ser un crisol de pueblos. Eso es lo que simbolizan los símbolos, eso es lo que no deberían olvidar quienes ahora nos hacen promesas. El olvido destruye la identidad. No nos dejemos morir.

viernes, 1 de marzo de 2019

Educación especial






Como miles de personas, estoy asombrada por la posibilidad de que desaparezcan los centros de educación especial. Me asombra que se hable de ella como “otro sistema educativo”, cuando en realidad es “otra modalidad de escolarización”, tal útil y digna como pueda serlo un “bachillerato de excelencia”.

Los centros de educación especial escolarizan a chicos y chicas que precisan de medios, apoyos y profesores muy especializados. Allí logran una considerable autonomía y unos avances espectaculares que facilitan su capacidad de integración social.

¿De qué hablamos cuando decimos que escolarizarlos en centros ordinarios facilitará esa integración? Pues de aulas masificadas, tanto en la enseñanza pública como en la concertada, donde ya se escolarizan cientos de alumnos con necesidades educativas especiales que tampoco cuentan con los apoyos suficientes. Hablamos de una estructura que ni siquiera considera que la dislexia precise de atención específica, y ahí es donde queremos "integrar" a chicos y chicas que precisan de profesionales muy especializados. Como si la integración fuera un paso previo, cuando es el resultado de un proceso, como todos los profesores sabemos. 

La ocurrencia ha llegado hasta la ONU a través de una organización sectorial, y allí, en un despacho de Nueva York, alguien nos ha recomendado que desaparezcan estos centros. ¿En serio? ¿Las familias, los alumnos, los docentes, nunca vamos a tener nada que decir?

Cerrar los centros de educación especial es, en el fondo, favorecer la privatización de servicios de atención a este alumnado. A lo mejor se trata de eso.

lunes, 28 de enero de 2019

El esfuerzo






Hace años, un alumno adolescente me miró a los ojos y me preguntó con toda seriedad: “Todo este esfuerzo que me pides, ¿para qué sirve?”

Por supuesto, hay una respuesta personal, ética: la apuesta por la formación siempre es acertada. Sin embargo, yo sabía qué él necesitaría también algo tangible en el futuro: seguridad, dignidad, empleo, posibilidades de crecimiento.

¿Para qué sirve nuestro esfuerzo? Esta pregunta nos la estamos haciendo todos y va dirigida a la gestión política. Quienes deben contestar ocupan el poder. La respuesta tiene que ser socialmente efectiva y moralmente ejemplar. Solamente así comprenderemos por qué nuestra aportación como ciudadanos consiste en trabajo, sacrificio y, en demasiadas ocasiones, conformidad y silencio.

Me preocupa mucho la desmotivación, ese mirar para otro lado o convertir todo en chiste. Me preocupan el pesimismo y la desesperanza. No son la misma cosa: el pesimista piensa que solo van a suceder cosas malas; al desesperanzado ya no le importa lo que pueda suceder. 
Ambas actitudes son un peligro muy grave porque  podrían derrotarnos como sociedad a la manera de un virus, desde dentro.



lunes, 17 de diciembre de 2018




                                  Tarjeta escrita por un alumno de mi tutoría, 4º de primaria.



Ha llegado la Navidad con sus colores. 

Los profesores empezamos con ella temprano y no podemos negarnos a celebrarla. Tantas cosas compartimos en estas fechas que cuando llegan los días señalados hemos constatado ya, mejor que nadie, nuestra condición de vecinos de un mundo pequeño. Sin embargo como ciudadanos nos preocupan los nubarrones de las crisis políticas y las dificultades económicas; en lo personal, tal vez para muchos haya desazón y problemas. Las cosas no están bonitas, ¿qué será de nosotros en 2019?



Ha llegado la Navidad con su emoción. 

Quién sabe si, precisamente por estar preocupados, no la viviremos esta vez de manera más consciente e incluso más austera.

Quién sabe si, precisamente por la incertidumbre sobre el futuro, no subrayaremos su carácter de fiesta de la familia, que celebra los vínculos con los demás y con nuestra propia memoria.

Porque la Navidad puede ser una reserva de espiritualidad de la que beber, como peces en el río, durante el resto del año; porque algún día nosotros nos iremos y no volveremos más, que dice también el villancico, os deseo a todos unos días llenos de Navidad verdadera.

Gracias de corazón por seguir este blog y leer mis libros.

                                                                                                    Carmen


lunes, 26 de noviembre de 2018

Maquillaje






Desde hace tiempo circula por Youtube un vídeo cuyo objetivo es prevenir el alcoholismo juvenil. En él, una chica muy joven enseña cómo maquillarse cuando estás borracha. El resumen del vídeo es que tal esfuerzo no conduce a nada porque la imagen está estropeada desde antes de empezar. Aunque no tiene nada que ver, lo he recordado al leer la noticia de una nueva reforma educativa sin consenso. Tal vez porque de nuevo estaría todo estropeado antes de empezar.

Antes o después tendremos en la calle la sexta reforma educativa en 40 años. Estará, como todas, llena de ocurrencias. Aún recuerdo que los estándares de aprendizaje - nunca he sabido en qué son diferentes a los criterios de evaluación- se incluyeron en la Ley Wert porque sus autores eran paleontólogos y consideraron necesario trasladar a la enseñanza obligatoria sus métodos de control. 

Por supuesto, "la nueva ley" contendrá aciertos diluidos en el presentismo de la actuación política; y esa misma politización producirá errores de bulto, como siempre. Pero si los políticos no pactan unos mínimos de acuerdo, llegará a las escuelas tan desarreglada como la muchacha del vídeo. Los profesores sabremos que "la nueva ley" será temporal, no nos la creeremos.

Si de verdad se persigue una mejora de la calidad educativa hay que partir de un consenso. Cuesta pensar que de nuevo vamos a reformar el sistema educativo bajo la premisa de que será modificado en la próxima legislatura.

La falta de pacto en educación es como un ajedrez triste. Nuestros alumnos son las piezas.

martes, 20 de noviembre de 2018

España








Hace una semana visité con mis alumnos, que estudian cuarto de primaria y tienen nueve años, la azotea del Palacio de Comunicaciones de la plaza de Cibeles, hoy ayuntamiento de Madrid. A nuestros pies se extendía lo mejor que tiene la ciudad: el parque del Retiro completo, los palacios de la calle de Alcalá y del Paseo del Prado, el mágico círculo de la diosa Cibeles contemplada a vista de pájaro, maravillosos árboles y una gigantesca bandera cuyo tamaño impresiona más desde esa perspectiva. Y de repente, un chiquillo que acaba de llegar de Venezuela me tiró de la manga y me dijo:

-Profe, qué preciosa es España.

Me emocioné, claro. 

Luego pensé cuántos españoles diríamos esta frase así, en voz alta, sin temor a ser considerados de un color o de otro. Pensé cuántos países habrá en el mundo que se avergüencen del nombre y la belleza de su patria y la escondan bajo expresiones neutras como “este país”. Y creo que en todo el mundo debemos de ser solo nosotros, los españoles, con nuestros inexplicables complejos. Ya nos llevan durando demasiados siglos.

Qué preciosa es España, tienes razón querido alumno. Ojalá sea acogedora para ti, recién llegado, y para todos los que vivimos en ella. Ojalá, algún día, todos seamos capaces de reconocer y de cuidar su belleza.