BIENVENIDOS

Bienvenidos a esta sala de profesores. Gracias por compartir conmigo las ganas de pensar sobre educación.



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miércoles, 4 de mayo de 2016

La revolución tranquila



 
Son muchísimos los docentes que están modificando la manera de enfrentar su trabajo cotidiano. Tenemos ya, dentro de la escuela, una auténtica revolución metodológica que, contra viento y marea, ha comenzado a transformar la educación. Puede afirmarse sin riesgo de error que, a día de hoy, es en las aulas donde surgen a diario las mejores propuestas de mejora del sistema.

Los profesores comenzamos a asumir que las características de los alumnos actuales– heterogeneidad, estímulos externos, cambio de valores familiares- nos obligan a salir de nuestra “zona de confort” para incorporar las técnicas de inteligencia emocional y social que constituyen hoy uno de los grandes objetivos del proceso educativo. La revolución tranquila quiere crear un clima de seguridad y confianza en el centro educativo frente a una sociedad muy agresiva con la infancia y la adolescencia. Quiere apreciar a los alumnos como personas singulares. En el día a día esto se traduce en favorecer el desarrollo de sus múltiples inteligencias, ofrecerles clases ricas, flexibles y variadas, potenciar lo mejor de cada uno, valorar en voz alta los logros y no solo los fracasos. En palabras del profesor de un IES con el cual he cambiado impresiones hoy mismo: se trata de que ellos y nosotros disfrutemos en clase.

Por supuesto esta revolución tranquila supone incorporar las herramientas digitales con criterio, sin improvisar, sabiendo en todo momento con qué objetivo las empleamos. Nos invita a adquirir el conocimiento a través de la actividad, de manera que podamos desarrollar el pensamiento sistemático, la memoria sobre lo significativo y la conexión entre aprendizajes. Hoy los alumnos aprenden mucho más de lo que nosotros enseñamos en clase y nuestro reto como docentes es transformar el inmenso volumen de información en conocimiento y competencia.

Cualquier tiempo pasado no fue mejor. Quien añore la tarima desde la cual el profesor hablaba sin parar durante sesenta minutos, debe recordar que buena parte del silencioso auditorio se dedicaba a hacer pajaritas de papel y aprobaba con “chuletas.”

Confieso que envidio a los profesores jóvenes que serán protagonistas de este cambio de época. Pero la avanzadilla, los profesores concretos que ponen ya en práctica la innovación metodológica un día tras otro, está aquí. Y ya no la forman “los raros” del claustro; ya constituyen un número considerable y pueden trabajar en equipo.

Estamos inaugurando un movimiento global que va a mejorar todo el sistema por completo, y en pocos años. Además, lo hará como tiene que ser: desde abajo. 

 

 

miércoles, 16 de enero de 2013

DIBUJOS DE PENSAMIENTO





Vemos cómo se gobierna con la razón estratégica, cuya virtud es la astucia; no con la razón moral, cuya virtud es la justicia.


Mientras se decide o no el rescate económico la verdadera prioridad es el rescate ético. Aquí no se aguanta más el hedor.


Quien se pregunta ¿para qué la enseñanza y la sanidad públicas? ha olvidado lo que significa ciudadanía.

jueves, 5 de julio de 2012

Los profesores de la pública funcionan.









El periódico El País publicó el domingo pasado el barómetro de opinión "Confianza Institucional", elaborado por Metroscopia en el que se pulsa la opinión de los españoles sobre los grupos sociales, las figuras  públicas y las instituciones.
La pregunta que se hacía a los ciudadanos era:

¿Aprueba o desaprueba la forma en que las siguientes instituciones, grupos o figuras públicas están desempeñando sus funciones?

El periódico destaca cómo los ámbitos institucionales que por su desempeño profesional obtienen los mayores niveles de aprobación resultan ser los que se están viendo más castigados por los recortes. Y estos ámbitos de valoración son:

En primer lugar, los médicos, con un 93% de aprobación.

En segundo lugar, los científicos, con un 90% de aprobación.

En tercer lugar, los docentes de la enseñanza pública no universitaria, con un 88% de aprobación.

El cuarto lugar lo ocupan los pequeños empresarios y el quinto, la policía. 

En el último lugar aparecen los partidos políticos, con un 88% de rechazo.

Es de justicia agradecer a la gente que valore la tarea docente, que reconozca su importancia para la sociedad y... ¡que se atreva a decirlo!

Este ranking es una buena noticia en el final de un curso tan difícil.

martes, 12 de junio de 2012

AMPLIACIÓN O PROGRESO


En una entrevista reciente, preguntaron a Antonio López si el Arte había progresado. Él contestó:

-          El Arte no ha progresado porque el hombre tampoco ha progresado. El hombre del siglo XXI en esencia no es mejor al de la Grecia de Sócrates o al de los egipcios. Lo que ha hecho el hombre es ampliarse.

El gran maestro hace una profunda apelación a la construcción ética del ser humano, que parece estancada a lo largo de la historia aunque se amplíen los horizontes del conocimiento, pero también hace un retrato de nuestra situación actual.  Y es que los españoles vivimos en un país ampliado, tal vez hasta el extremo grotesco de los espejos de feria, en el que hemos confundido con progreso lo que no era más que una sobredimensión de medidas.

La muestra más clara es el último informe de UNICEF,  Estado de la infancia en España 2012, del que ya se hizo eco Escuela. Es tan impactante que no puede pasar como uno más entre tantos. Es necesario que hablemos de él y que sus datos se consideren una vergüenza pública.

UNICEF nos dice que el 26% de los niños españoles –  ¡la cuarta parte!- son pobres. Los responsables del informe nos recuerdan qué significa ser un niño pobre: comer poco y mal, estar expuesto a enfermedades y falta de higiene, pasar frío, sufrir el deterioro de la convivencia familiar, dormir hacinado, aprender en la calle. Pobreza significa que no hay para gastar en libros, ni en ocio ni en cultura. Que el niño puede ser desalojado de su vivienda, cambiar de ciudad y de país, estar abocado a la desestructuración familiar, a la degradación de su entorno.

Y esto le sucede a 26 de cada cien niños en España. Para corroborar la teoría de la ampliación frente al verdadero progreso, UNICEF nos dice que 17 de cada cien viven en la pobreza crónica, ante nuestra indiferencia, en un país que asiste muy ufano a las reuniones del G-20.

Pero aún hay más. Si cada españolito que venía al mundo hace unos decenios traía la marca indeleble del pecado original, ahora trae una deuda de 15.570 euros, contraída a base de que entre todos paguemos embajadas autonómicas, aeropuertos de pega y retiros millonarios. Además, la inequidad, medida según el número de veces que los ingresos medios del 20% de la población más rica supera a los del 20% de la población más pobre, ha aumentado en España al 6,9. Tal vez este aumento de la desigualdad social sea el dato más preocupante, porque sobre él inciden directamente los recortes en educación.

La propia UE dice que "los recortes en los presupuestos de educación amenazan con socavar el potencial de crecimiento de la economía y la competitividad". Cuanta menos educación, más pobreza, en suma. Sin embargo, este ha sido el curso de los recortes hasta niveles inimaginables. Ha sido también el curso en que la desmoralización ha sobrevolado las aulas aunque los profesores no hayan olvidado que la esencia de su trabajo permanece viva en la relación con sus alumnos. Por eso precisamente, estos han progresado.

Nuestro país no necesita más ampliación sino un verdadero progreso que afecte, como dice Antonio López, a la esencia, a la construcción ética personal y social. Y en este progreso, la enseñanza pública cobra su pleno sentido porque garantiza la igualdad de oportunidades, cumple el derecho constitucional a la educación y mantiene viva la esperanza de la equidad. La apuesta por ella es la única posibilidad de verdadero progreso.

Los niños pobres. Son solamente tres palabras, pero al pronunciarlas parece que viajamos al tiempo de Galdós y acompañamos a Fortunata a hacer caridad por las corralas, ¿verdad? Duele reconocer que no hayamos progresado apenas nada desde entonces.

Es posible que cuando acabe la crisis hayamos ampliado de nuevo nuestras dimensiones sin avanzar hacia el futuro. Nos merecemos salir de este túnel, pero no podremos hacerlo por donde entramos. Tendremos que encontrar otra salida más digna, más humana, en la que unas cifras tan sobrecogedoras como los indicadores de pobreza del informe UNICEF actúen como revulsivo para los ciudadanos, los poderes económicos y los gestores políticos.

Mientras encontramos esa salida, gracias a todos los docentes porque en este curso tan convulso han mantenido activa y en progreso la ética esencial de esta profesión digna, la más progresista de todas.


miércoles, 1 de febrero de 2012

Sobre la función social





La enseñanza pública no puede perder su función social porque no la tiene añadida, como si “lo social” fuera un plus de realidad sobre un constructo metafísico, o un sombrero que se pone y se quita. La enseñanza pública ES su función social.

Este modelo de enseñanza, sostenida económicamente por todos los ciudadanos para garantizar la igualdad de oportunidades de todos, puede estar ausente, no existir, como sucede en el marasmo de los países más pobres; o puede desaparecer asfixiada por la competencia de lo privado, si quienes son responsables de ella olvidan que Einstein, Patarroyo o Mandela nacen a diario en pueblos y barrios donde no le conviene invertir a una empresa.

Pero si existe, desempeña una función social, como su aspecto constitutivo, esencial. Sin embargo, en el modelo de la enseñanza privada, absolutamente respetable, la esencia es la rentabilidad empresarial.

Precisamente porque la enseñanza pública no puede perder su función social, es objeto de confrontación ideológica; y porque no puede perder su función social, es imprescindible cuando hay Constitución, derechos, deberes y política democrática.

Sin embargo, la política sí puede perder su función social. Hay ejemplos dramáticos en los libros de historia e incluso en las cabeceras de los telediarios.

Según la última encuesta del CIS, la clase política en España constituye la tercera preocupación de los ciudadanos. En el comienzo de una legislatura, ante una gravísima crisis económica y de valores, nuestros políticos de todos los signos deben hacer – hoy mejor que mañana- un ejercicio de autocrítica severa, una renuncia clara a la corrupción, una apuesta expresa por la ejemplaridad y contra la prepotencia. Deben situar el bien común por encima de cualquier otro interés porque - avergüenza tener que recordarlo - para eso los hemos puesto donde están.

Si la escuela pública pierde su función social es porque ha muerto ella misma. Pero si la política pierde su función social, quien muere es la democracia. 

miércoles, 25 de enero de 2012

"Desprecia cuanto ignora". Respuesta al artículo "Sopa de ganso".





Estimada señora Forner:

He intentado enviar una carta al director del periódico "La Razón" pero como la sección ha desaparecido empleo este blog para hacerle llegar mi respuesta a su artículo “Sopa de ganso”.

En este artículo realiza una crítica al profesorado de la enseñanza pública que considero injusta y desafortunada. En cierto sentido, me ha parecido que usted encarna una vez más el famoso verso de Antonio Machado que tan bien retrata a algunos personajes públicos de nuestro país: desprecia cuanto ignora.


Su carta está impregnada de un profundo desconocimiento de la realidad educativa. Estoy  segura de que muchos directores de centros públicos estarían  encantados de invitarla a pasar un día en las aulas para que así pueda adquirir una noción aproximada de lo que es enseñar y del enorme esfuerzo, trabajo y dedicación de los docentes.

Señora Forner, en la enseñanza pública no sobran profesores. Sin embargo sí sobran ataques injustificados y eslóganes politizados, y falta reconocimiento social a la labor educativa.

ANPE, el sindicato para el que trabajo, ha sido constante en vindicar los valores del esfuerzo, la responsabilidad, la calidad y la excelencia que usted reclama en su artículo. Pero permítame decirle que no los alcanzaremos con mensajes simplistas, ni enfrentando a la sociedad con los profesionales de la educación, ni restando valor a la función que tiene la enseñanza pública como garante del derecho constitucional a la educación y de la igualdad de oportunidades para todos.

Con mis mejores deseos, reciba un cordial saludo.

martes, 20 de diciembre de 2011

QUE SEA UNA NAVIDAD FELIZ




Queridos amigos y amigas:

En este video las alumnas y los alumnos del ciclo formativo "Interpretación de la lengua de signos" del Instituto de Enseñanza Secundaria Pío Baroja de Madrid nos felicitan las fiestas.

Quiero compartirlo con vosotros porque me ha emocionado y creo que muestra el profundo valor de la enseñanza pública y qué tipo de actividades están en peligro por los recortes en educación.

De todo corazón, mis mejores deseos para vosotros y vuestras familias en estos días de Navidad y siempre.

Os agradezco muchísimo vuestra compañía en esta sala de profesores.

Con cariño.
Carmen Guaita. Diciembre de 2011





viernes, 16 de diciembre de 2011

QUE NO NOS AMARGUE EL TURRÓN AMARGO



Estamos a punto de terminar el trimestre más amargo para la enseñanza pública en la Comunidad de Madrid. Aquel en que nos dimos cuenta de que la enseñanza pública no cuenta  con el apoyo de su patrono, el gobierno madrileño, ni siquiera de palabra.
A la vuelta de la esquina, con el turrón, se nos van a anunciar nuevos y brutales recortes en el número de profesores y en las retribuciones,  que serán dramáticos en Madrid, Baleares, Galicia, Castilla- La Mancha y Valencia. Tal vez las retribuciones generales de los funcionarios resistan la primera oleada de ajustes  pero nadie nos va a librar de la segunda, que predicen para finales del invierno.  Vamos a volver a la “casilla de salida” en cuanto a los avances en condiciones laborales que hemos conseguido por medio de la representación sindical en los últimos años: permisos, sustituciones, licencias, complementos…  Y a  las familias se les venderán hasta la saciedad los beneficios de la enseñanza privada.

¿Y los sindicatos?  Tendremos que conseguir marcar unas líneas rojas que no se puedan traspasar. La palabra básica es PRIORIDADES. Para mí, las mínimas son:

1.     No vamos a consentir recortes en educación ANTES  que en otras partidas que son suntuarias.

2.     Tenemos que lograr que se establezcan las plantillas óptimas de los centros, de manera individualizada. Y blindarlas centro a centro.

3.     Debe mantenerse la oferta de empleo.

4.     Deben mantenerse los programas educativos que persiguen la igualdad de oportunidades y la lucha contra el fracaso escolar.

Me gustaría contar con vuestras propuestas para marcar nuevas líneas rojas. Las espero y os doy las gracias de antemano.

No soy pesimista. A pesar de todo, la enseñanza pública SEGUIRÁ EXISTIENDO. Y tendrá la misma importancia social que siempre. No nos puede caber duda porque tenemos que seguir trabajando con ganas y por el futuro. Me preocupa mucho la desmotivación que empieza a cundir en los centros. Los enemigos de la enseñanza pública cuentan con ella. Ahora que vamos hacia mayor competencia entre los centros educativos, la desmotivación y la apatía podrían derrotarnos desde dentro.
 Habrá futuro y allí estaremos los profesores y las profesoras de la enseñanza pública.  Con el cinturón apretado, como siempre; luchando, como siempre; convencidos y llenos de vocación, como siempre. ¿O es que alguna vez este trabajo nuestro ha sido fácil?

Que no nos amargue el turrón amargo porque tendremos que trabajar mucho, centro a centro, por la supervivencia de la enseñanza pública.


martes, 6 de diciembre de 2011

LLEGARÁ LA NAVIDAD


Miramos de reojo los nubarrones de la crisis económica y cada semana vamos apretando el cinturón un agujerito más.  Estamos planeando ya la compra de turrones, pero este año con más cabeza, las tabletas justas para cada día de fiesta.

 Sin embargo,  seguro que no vamos a resistir la tentación de adornar nuestra casa con el rojo fuego de las poinsetias.  Porque si hay un color para la Navidad, es el de estas hojas como llamas, tropicales en nuestro invierno frío para recordarnos que somos vecinos de un mundo pequeño.

 Y es que, caiga lo que caiga en las Bolsas mundiales, va a llegar la Navidad. Y quién sabe si no será este año más feliz por más austera. De hecho, a lo mejor hasta nos proponemos elegir poinsetias en vez de abetos falsos. No estaría nada mal.

 Va a llegar la Navidad y solo tendrá sentido si mantenemos su carácter de fiesta que celebra los vínculos con los demás y con nuestra propia memoria.

 Va a llegar y la magia del Belén, de los villancicos y de la alegría de los niños serán una vez más para nosotros reservas de felicidad de las que beberemos, como peces en el río, durante el resto del año.

 Va a llegar pero algún día nosotros nos iremos y no volveremos más,  que dice también el villancico. Por eso este año la viviremos conscientes y felices, para que sea recordada así por nuestros hijos.

La Navidad vendrá para llenarnos de alegría y de fuerza, de tanto color como si el Niño naciera en un invernadero de poinsetias.

Feliz Navidad. La deseo con todo mi corazón a los amigos que me acompañan en este blog y a toda la comunidad educativa.

Que el año 2012 sea el de la cordura, el del realismo: el año en que los gobernantes comprendieron que no vamos a ningún sitio sin tratar con mimo a la enseñanza pública.


viernes, 25 de noviembre de 2011

DESPUÉS DEL “THE END”



Hemos finalizado el interminable periodo electoral y, como en las películas, después del desenlace comienza la vida real.

El Partido Popular, que formará el nuevo Gobierno, está preparando ya importantes reformas estructurales para impulsar la economía y crear más empleo. Pues bien, entre ellas, y en lugar relevante, deberá estar la del sistema educativo. Los nuevos gestores deben convencerse de que no saldremos de la crisis sin incidir también en tareas a medio y largo plazo. La más importante es mejorar la formación de la gente joven, y solamente podrá llegarse a ella con acuerdos entre todos.

Pero no conseguiremos nada mientras se mantengan abiertos los conflictos, como el que sigue creciendo en la Comunidad de Madrid. La postura enquistada del gobierno madrileño, que niega cualquier tipo de diálogo con los representantes del profesorado y mantiene un pulso de desgaste con la enseñanza pública solo puede interpretarse ya como desprecio de los políticos hacia una de sus primeras responsabilidades: el servicio público de la educación. Mientras no haya alguna demostración de inicio del diálogo y actitudes de apoyo al profesorado, serán difícilmente creíbles las buenas intenciones del nuevo gobierno. En estos momentos tan difíciles, cuando tenemos que remar contra corriente, una administración pública no puede permitirse el lujo de despreciar a un colectivo tan importante para la sociedad como es el profesorado. Ahora hacemos falta todos. Y los recortes, para tener algún sentido, deberán afectar a todos, empezando por arriba.
Todos, por cierto, fue la palabra más usada por Mariano Rajoy en la noche de la victoria electoral. Pues bien, todos significa también que a partir de ahora, los docentes deberemos participar en los debates sobre educación .
Es curioso que, en cualquier estudio, el trabajo de campo cobre un protagonismo fundamental, y que a partir de las experiencias obtenidas con él se alcancen conclusiones y se establezcan propuestas. Pues bien, los docentes son quienes realizan el trabajo de campo en educación, quienes saben si funcionan o no las disposiciones teóricas y las normativas. La educación es su vocación, su responsabilidad y su trabajo. A ella le dedican la vida entera. En las reformas que se realicen a partir de ahora habrá que escucharles en primer lugar.
A ver si así somos capaces de devolver al primer plano de la actualidad los asuntos verdaderamente importantes. A  ver si abandonamos la discusión sobre el número de horas que se pueden impartir y establecemos las que se deben, con la calidad de la atención a los alumnos como indicador.

Se tienen que acabar las peleas inducidas entre enseñanza pública y privada, obligatoria y superior, universitaria y profesional, padres y profesores. La crisis es enorme y nos puede echar a todos catarata abajo mientras discutimos quién se queda con las provisiones del barquito. Ha llegado la hora de la colaboración. Los docentes no quieren ver a la educación convertida en pelota de ese partido de ping-pong autista que ha sido la política hasta hoy. No quieren que se la use como acaparadora de titulares en la campaña electoral para luego ignorarla a la hora de gobernar. No quieren ser trending topics ni vídeos de You Tube sino columna vertebral de la sociedad a la que sirven.  Y me parece que la propia sociedad comparte estos deseos.

Es hora de que los escuchen los gobernantes que hemos elegido para gestionar nuestro presente y garantizar nuestro futuro.