BIENVENIDOS

Bienvenidos a esta sala de profesores. Gracias por compartir conmigo las ganas de pensar sobre educación.



lunes, 15 de octubre de 2012

LA OPORTUNIDAD DE VER "JALEOS"

Más o menos en torno a las Navidades, Víctor Ullate publicará sus Memorias. He tenido el honor de escribirlas yo. Ha sido una aventura extraordinaria en la que él ha sido completamente sincero con su vida y su obra y yo he tenido la oportunidad de asomarme a la vida de un artista.
Ahora estrena esta nueva producción. Os la recomiendo por ver JALEOS. Es una obra maestra de la danza del siglo XX, emblemática de Ullate, que nadie debería perderse. 
Tiene como veis funciones matinales, estupendas para aficionar a los niños al teatro y la danza. Tiene también horario de funciones vespertinas normales. Está en los Teatros del Canal.
Seguiremos hablando de Víctor Ullate...

miércoles, 10 de octubre de 2012

INPUT Y OUTPUT






Con la tradicional intensidad de cada comienzo de curso, acaban de llegar un anteproyecto de nueva reforma educativa - aprobado ya por el Consejo de Ministros - y el informe Panorama de la Educación OCDE. Por cierto que este informe ha venido, como cada otoño, lleno de hojas amarillas, es decir subrayadas con rotulador para que resalte lo que ahora interesa encontrar en él.

Y con la tradicional expectación de cada comienzo de curso, los docentes han encontrado en sus centros muchos recortes, menos compañeros de trabajo, más alumnos a los que atender y una cierta indiferencia ante el anteproyecto de la reforma educativa y el informe Panorama de la Educación OCDE.

La reforma ha conseguido muchos titulares de prensa pero no se ha comentado mucho. Y desde luego no se ha debatido nada, en contra de lo que proclama su preámbulo. En el anteproyecto hay ideas buenas, que están funcionando en los países de nuestro entorno y merecen probarse aquí. Pero hay también muchas incongruencias y bastantes errores que aumentan la inseguridad de los docentes ante la pérdida de sus derechos y deberán negociarse. Evidentemente, estamos ante el inicio de un proceso que aún necesitará perfilarse. Pero también está claro que el Gobierno mantiene el esqueleto de la LOE y ha renunciado a importantes promesas de su programa electoral. Tal vez para este viaje hubieran sido suficientes aquellas alforjas llenas de propuestas para el malogrado Pacto de Estado por la Educación.

Sacar adelante esta Ley de Mejora de la Calidad de la Educación precisará de financiación suficiente en estos malos tiempos. Y también de mucho consenso y diálogo, especialmente con la enseñanza pública. Los legisladores deben comprender que los docentes de la enseñanza pública serán quienes pongan en pie sus reformas, y por eso es necesario escucharles. Nadie mejor que un profesor de Secundaria para responder, por ejemplo, a esta pregunta:
- ¿La nueva Formación Profesional Básica será motivadora para quienes se plantean abandonar los estudios?
La respuesta que yo he obtenido hasta ahora es obvia:
 - No, mientras sea una vía sin retorno.
Estas opiniones deben tener peso porque provienen de quienes realizan el trabajo de campo. Y es que un proyecto de reforma educativa, sobre todo, debe saber de educación. En este sentido me preocupa especialmente un párrafo del preámbulo:

El principal objetivo de esta reforma es mejorar la calidad educativa, partiendo de la premisa de que la calidad educativa debe medirse en función del "output" (resultados de los estudiantes) y no del "input" (niveles de inversión, número de profesores, número de centros, etc.). Para ello, todos y cada uno de los alumnos serán objeto de atención en una búsqueda de desarrollo del talento, que convierta a la educación en el principal instrumento de movilidad social, ayude a superar barreras económicas y sociales y genere aspiraciones y ambiciones realizables para todos.

Input y output son los términos económicos que describen la entrada y salida de datos en un proceso productivo. Y la educación no es un proceso productivo. En las escuelas no se produce nada, como no sea algún que otro milagro. Todo lo más, se descubre y se potencia. El verdadero output de la educación no son los resultados medibles, en sí mismos, sino el progreso del alumno entendido como el recorrido que hace desde su punto de partida. Por supuesto, alcanzar unos estándares determinados informa sobre la consecución de objetivos, y esto es necesario saberlo, pero en clase, cada día, los profesores encuentran alumnos que no alcanzan el resultado mínimo y han conseguido progresos increíbles. Y también los hay que consiguen los objetivos sin que lo reflejen los resultados. Por eso es tan necesario el dichoso input, si es que esa palabra tiene sentido en este contexto. Porque las plantillas completas, los profesores de apoyo, los programas de refuerzo, los desdobles en las materias básicas, las ratios de lujo – a ver, ¿por qué no?- son y seguirán siendo fundamentales. Como las becas para libros y comedores, las familias colaboradoras, los profesores motivados, bien preparados, tranquilos. Y una sociedad educativa, menos banal, menos agresiva. Todo input y nada más que input.

El propio anteproyecto lo reconoce, además, un par de párrafos después, cuando habla de la importancia del lenguaje oral en las clases de idiomas, de la atención individualizada o de profundizar en el uso de las TIC. ¿Entonces?

Más allá de cualquier medida concreta de esta reforma – y repito que las hay muy buenas- debe encender nuestras alarmas esta visión puramente economicista de la educación. Sobre todo porque resta sinceridad a esa segunda parte del párrafo, que busca para todos y cada uno de los alumnos una atención personal, y desea que sean capaces de superar sus barreras de origen y cumplir sus aspiraciones. Desde luego, si al final eso es el output, tiene que ver con muchas cosas más que con los estándares de resultados. 

Artículo escrito para la revista Escuela.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

LA REFORMA





El Ministerio de Educación ha presentado al Consejo de Ministros un documento sobre la reforma que, en contradicción con lo expuesto en su preámbulo, no ha sido debatido con la comunidad educativa.   

Lo curioso es que la reforma es necesaria, pero no puede ser la que ahora le toca a este Gobierno, una reforma de paso en espera de lo que pueda suceder mañana.  Si se proponen cambios en el modelo y estructura del sistema educativo, en las condiciones laborales del profesorado y en la organización de los centros, hay que partir de un acuerdo de mínimos que implique a la comunidad educativa, agentes sociales y administración. 

Los recortes sin tregua hacen imprescindible además una memoria económica con financiación suficiente para garantizar la viabilidad de los objetivos de calidad que propone este anteproyecto. Es incongruente que se hable de atención más individualizada, de otorgar importancia a la expresión oral en la clase de inglés o de favorecer el uso de las TIC mientras se recortan plantillas de profesores y se aumenta el número de alumnos por aula.   La calidad es incompatible con las últimas medidas de recortes adoptadas por el Gobierno y las comunidades autónomas.

En cuanto a los aspectos concretos de la reforma, en una primera valoración es necesario señalar:

La vertebración del sistema educativo. Garantizar las enseñanzas comunes en todo el Estado es hoy casi una cuestión de supervivencia. El anteproyecto aumenta sustancialmente los porcentajes destinados a las materias comunes, pero con los porcentajes de la ley actual había ya suficiente garantía de vertebración si se cumplieran. Además de los contenidos curriculares, la vertebración debe abarcar también a la política del profesorado: el carácter estatal de los cuerpos docentes, la formación inicial de los futuros profesores, el acceso a la docencia, la oferta de empleo público... No podemos seguir aumentando las diferencias entre las comunidades autónomas, como no debemos ahondar en las diferencias entre la red pública y la privada. 

En cuanto a la estructura del sistema educativo, Todos sabemos de la necesidad de flexibilizar la estructura de la enseñanza secundaria y de otorgar mayor importancia a la formación  profesional.
El anteproyecto modifica la estructura de la enseñanza secundaria al convertir 4º de ESO en un curso con dos opciones diferenciadas: enseñanzas académicas y profesionales, que  deberán ser completamente permeables y flexibles. Establecer una formación profesional básica que no conduzca a la consecución del graduado en ESO es abrir una vía muerta. Así no vamos a solucionar la falta de motivación que conduce al abandono escolar.  Por tanto debe garantizarse para todos aquellos que superen la formación profesional básica una vía inmediata de acceso a la consecución de la titulación mínima que les permita seguir progresando en el sistema educativo y no solamente a través de la vía de la formación profesional. Es imprescindible además abrir el mayor número de ciclos formativos, y profundizar más en las posibilidades de la FP dual.

Uno de los puntos novedosos de este anteproyecto es la presencia de evaluaciones obligatorias en diversos tramos del sistema educativo. El resultado de las evaluaciones debe considerarse un diagnóstico para intervenir en las necesidades del sistema educativo y estar asociado a las acciones de refuerzo o de modificación de las prácticas educativas que sean necesarias, puesto que debe seguir teniendo peso específico la evaluación continua.

El anteproyecto contiene un controvertido punto que modifica sustancialmente las condiciones laborales y de movilidad del profesorado: la reasignación de los efectivos docentes. Una reforma educativa no puede suponer ni una remoción ni una reconversión encubierta de los puestos docentes, al igual que la profundización en las materias instrumentales no puede suponer de ninguna manera perjuicios para los profesores especialistas. La flexibilidad curricular puede permitir que se profundice en las materias instrumentales sin perjudicar a las plantillas de los centros ni reconvertir al ya muy castigado personal docente. 

Es imperativa la negociación.  No prosperará ninguna reforma que se haga de espaldas a los docentes y que contribuya a aumentar el sentimiento de indefensión del profesorado ante la pérdida actual de derechos laborales.

¿Es oportuna la reforma ahora, en mitad del temporal? ¿Se la creerán los profesores, sin los cuales no podrá llevarse a cabo? Hay demasiadas dudas, mucha ideologización en algunas propuestas, ausencia de compromisos contraídos en el programa electoral - como el bachillerato de tres años- poco consenso y ningún dinero.  

Qué pena aquella ocasión perdida del pacto por la educación.



jueves, 13 de septiembre de 2012

RESPETO


 
Hace unas semanas escuché decir a Víctor Ullate, el gran maestro de la danza, una frase que me impresionó: Hay tantas cosas que los españoles no respetamos de nosotros mismos que cómo vamos a respetar el Arte. Si añadimos otros conceptos como educación, ciudadanía, democracia o sociedad, podemos tener un diagnóstico estupendo de nuestro presente.

En España necesitamos recobrar el respeto que nos debemos a nosotros mismos. No se trata solamente de la autoestima personal y del cuidado de uno como ser ético, que por supuesto es tarea individual y cotidiana; se trata del respeto a nuestra condición de ciudadanos que aportan lo mejor de sí a una construcción más grande que todos pero hecha por todos. Si miramos bien, este asunto de la falta de respeto afecta a todos los ámbitos y funciona como una especie de carcoma que destruye la confianza, la solvencia, la credibilidad, y como sigamos así, hasta la esperanza.

En el terreno de la política hace falta respeto por el compromiso que se adquiere con un programa electoral. No es un corsé, desde luego, pero tampoco debe ser una sarta de mentiras sino un vínculo entre el gobernante y los electores que no se puede romper sin explicar por qué humilde y verazmente.

Pero también hace falta que quienes gestionan lo que es de todos respeten la tarea que desempeñan. Este verano, cuando escuchaba tantas declaraciones de políticos con muchos años en los cargos que reconocían no tener ni idea de que sucediera tal o cual cosa en su ámbito de gestión, pensaba en el respeto que ellos se deben a sí mismos. Pensaba también que eso es lo que siempre se ha llamado desidia.

En el terreno de lo social hace falta respeto por la libertad, por la insustituible democracia con sus reglas de juego, por la justicia y sus requisitos, por las personas individuales y sus derechos. Son tiempos en que nos estamos jugando mucho.

En el campo de la educación hace falta mucho más respeto. Sobre todo hace falta recibirlo. No puedo entender qué ganancia obtiene quien desacredita el trabajo docente, a quién le puede hacer gracia, en quién puede encontrar complicidad, si no es en personas que tampoco se respeten a sí mismas. Por supuesto, cuando la burla proviene de los responsables directos de la gestión educativa se roza el límite del esperpento. Quiero decir que lo roza el burlón, o la burlona, con esa falta de respeto por su propia responsabilidad.

Hace falta respeto por la relación educativa, que siempre es trascendente, y por sus actores: los alumnos, que nos miran y nos aprehenden; los profesores que en su inmensa mayoría se dejan la vida en el aula. Y si alguien lo duda le invito a leerse los proyectos presentados este año al Premio Acción Magistral de la FAD, que pueden convertir en fanático de la enseñanza pública al más escéptico. Hace falta respeto por las familias y por la relación de confianza que deben establecer con los profesores de sus hijos. Hay que respetar también al personal auxiliar y de apoyo en los centros, que realiza una tarea que no es intercambiable con la docencia puesto que actúa en un ámbito diferente.

Cada docente debe respeto a su profesionalidad, a la personalidad que le hace insustituible, a sus alumnos y a la sabiduría que transmite. Debe respeto también a su centro de destino, del que forma parte esencial porque cada docente es su centro como cada colegio o instituto es- sobre todas las cosas- su equipo docente. En este septiembre que comienza de una manera tan agria, este respeto propio podría combatir la desmoralización que ya nos parece inevitable.

Víctor Ullate me contó también que su compañía de danza participó en la ceremonia de clausura de la Expo 92 y que allí, a pesar de todos los problemas, se sentía parte de un país responsable, implicado y comprometido, que podía mostrarse ante los demás con orgullo. Es evidente que hemos perdido algo desde entonces, y a lo mejor se resume en una sola cosa: el respeto por nosotros mismos.
                                                                                                          Escrito para el periódico Escuela.
 

viernes, 31 de agosto de 2012

Comienza el curso.







Comienza el curso con nuevos retos. Uno de los más importantes será armonizar el aumento de alumnos con la disminución de profesores a causa de los recortes. Los docentes, de hecho, estamos muy preocupados aunque sentimos que la sociedad comienza a valorar nuestro trabajo. El último barómetro de Demoscopia situaba a los profesores de la enseñanza pública como la tercera institución más valorada por los españoles. 

Las familias afrontarán un reto económico pero, sobre todo, educativo. Un buen primer propósito para los padres ante este curso podría ser favorecer la motivación de sus hijos, la necesidad de sentirse competentes, de hacer las cosas con gusto y hacerlas bien.  Los niños comprenden fácilmente que el mayor premio de quien supera un reto es la satisfacción de haberlo hecho. Y en esto los padres pueden ayudarles. Quienes esperan a sus hijos al salir de clase con una bolsa de chuches mandan un mensaje: solo las recompensas materiales son importantes. Quienes les esperan con mucho orgullo por su esfuerzo y saben decírselo, les mandan un mensaje muy diferente: tú eres importante. Lograr algo por uno mismo - desde apagar la play para estudiar hasta aprobar una asignatura difícil - debe obtener el premio del reconocimiento de los demás y de la satisfacción propia. A partir de la edad escolar, debe darse a los niños la oportunidad de resolver, con su propia decisión y su propio esfuerzo, tareas adecuadas. Si se las reconocemos, les ayudaremos  a sentir placer por el trabajo bien hecho.

El tercer reto para las familias debería ser conocer a los profesores. Este curso van a tener muchos más alumnos por aula, quien se acerque a informarles sobre sus hijos y apoye su trabajo estará poniendo las bases de un curso con éxito. 

Este año de los recortes y los centros masificados debería ser, más que nunca, el de la colaboración entre padres y profesores y el del respeto por la maravillosa relación que se establece en las aulas.

viernes, 27 de julio de 2012

El alcalde y el premio Ciudad de Purchena


Hoy no van a tocar recortes, ni pesimismo ni corrupción. Hoy va a tocar un alcalde de los que trabajan por su gente y por su pueblo, de los que conocen la palabra ética y la ponen en práctica, porque esta palabra tan maltratada no es para decirla sino para vivirla en todo momento.

El alcalde se llama Juan Miguel Tortosa y su pueblo es Purchena, en el Valle del Almanzora de la provincia de Almería. Juan Miguel y su equipo están comprometidos con los menores desprotegidos, y con los que debemos reinsertar en la sociedad porque han cometido delitos. 

Su pueblo alberga varios centros de acogida y reinserción de estos chicos, centros en los que la gente del valle trabaja con ilusión y amor. Y aunque los titulares de prensa no los destaquen, trabajan también con éxito. En el entorno de Purchena y Oria, los menores delincuentes se reinsertan en la sociedad en una cifra real de casi el noventa por ciento; a los que se han bajado tristes y solos de una patera se les prepara un entorno humano; a aquellos que están solos se les tutela con cariño.
Y a cambio, estos menores y los centros en que viven proporcionan trabajo a la gente del Almanzora, atraen a personal cualificado y fijan a la gente del valle en su comarca, que ya no está despoblada. Doy y me das, la vieja máxima.

Este verano, Purchena ha creado, con el patrocinio de la Universidad de Almería, el I Premio Internacional "Por la defensa de la igualdad de oportunidades de los menores". Su patrono ha sido nada menos que el juez Emilio Calatayud y ha recaído en los padres de la Ley del Menor: Francisco Bueno y Félix Pantoja. Los premiados y el patrono son tres grandes juristas que conocen y practican la palabra ética, y a quienes me honro en conocer. Enhorabuena.

Enhorabuena, alcalde, por el trabajo serio y noble, y por la felicidad que emana de este pueblo que es tan serio y tan noble como su alcalde.

Y un saludo muy especial a una de las personas más extraordinarias que he conocido, don Manuel Madrid, el director del centro de reinserción de menores infractores de Oria.  Allí trabaja sin descanso este hombre en el buen sentido de la palabra bueno, rodeado de un equipo hecho a su imagen y semejanza, el de la gente de Ginso.

¡Qué alegría dar buenas noticias! Bendita sea la esperanza en la gente buena de la que está llena España.

VER la noticia del premio.